Entendemos el problema real
Partimos de la operación, los procesos y los datos para comprender qué está ocurriendo y qué está limitando el rendimiento. No aplicamos soluciones estándar: cada intervención parte de la realidad de la organización.
El problema define la solución.No al revés.
Consultoría de eficiencia industrial y digitalización
Onyx Productivity colabora con empresas industriales y de fabricación para identificar dónde se está perdiendo tiempo y capacidad, y solucionarlo — mediante análisis de productividad, hojas de ruta de digitalización, herramientas de IA a medida e iniciativas de mejora continua sobre el terreno.
Somos una consultora boutique especializada en productividad y transformación operativa. Combinamos experiencia en mejora continua y Lean, conocimiento en Logística y Supply Chain, y capacidad de desarrollo de software y aplicación de IA.
Trabajamos con organizaciones que tienen problemas reales de eficiencia y necesitan mejorar su forma de operar sin asumir la estructura, los costes o la complejidad de una gran consultora.
Nuestro foco no está en vender una metodología o una tecnología. Está en entender qué está frenando la operación y resolverlo con la herramienta adecuada.
Cómo aportamos valor
Partimos de la operación, los procesos y los datos para comprender qué está ocurriendo y qué está limitando el rendimiento. No aplicamos soluciones estándar: cada intervención parte de la realidad de la organización.
Buscamos impacto antes que complejidad. Ajustamos el alcance y la intervención al problema, evitando soluciones sobredimensionadas. No todo problema necesita un gran proyecto.
Lean, digitalización, automatización, software e IA son herramientas. Utilizamos y combinamos las que aportan valor en cada caso, sin introducir tecnología o metodología porque sí.
Buscamos que cada proyecto termine en una mejora concreta, medible y alineada con los objetivos de la organización. Podemos acompañar todo el recorrido, desde entender el problema y definir la solución hasta implantarla y medir su resultado.
Un conjunto de servicios enfocado para equipos industriales y de fabricación — cada uno ajustado al tamaño del problema.
Diagnóstico operativo
Un diagnóstico rápido y enfocado que muestra dónde se está perdiendo tiempo y capacidad, y qué resolver primero.
Ver servicio →Diagnóstico digital
Diagnóstico del nivel de digitalización, con mapeo de procesos y sistemas, evaluación de herramientas y una hoja de ruta priorizada — incluyendo el análisis de viabilidad y un plan para su puesta en práctica.
Ver servicio →Soluciones digitales
Herramientas diseñadas a medida que convierten sus datos en decisiones, desde un simple panel hasta un sistema completo.
Ver servicio →Mejora operativa
Trabajo directo en planta, desde un único quick win hasta una transformación completa.
Ver servicio →Diagnóstico operativo
Un diagnóstico no tiene por qué partir de un problema: es una forma de obtener una visión objetiva y fundamentada de cómo funciona realmente la operación.
Un diagnóstico operativo no parte necesariamente de un problema.
Puede realizarse para conocer con mayor objetividad cómo está funcionando una operación, contrastar percepciones con datos, validar información existente, identificar oportunidades de mejora o disponer de una base sólida antes de tomar decisiones.
También resulta útil cuando existen situaciones concretas —pérdidas de productividad, retrasos, cuellos de botella, problemas de coordinación o limitaciones de capacidad— y es necesario analizar qué está ocurriendo y cuáles pueden ser sus causas.
Antes de una decisión importante, para contrastar datos con percepciones, o siempre que una desviación necesite un análisis más profundo.
Contrastamos la información disponible y analizamos la operación para construir una visión estructurada e independiente de su funcionamiento.
Analizamos la operación para aportar una visión estructurada e independiente sobre cómo está funcionando, qué factores condicionan su rendimiento y dónde existen oportunidades de actuación.
Contrastamos la información disponible, analizamos los procesos y buscamos evidencias que permitan confirmar o cuestionar hipótesis existentes.
Una combinación adaptada de entrevistas, análisis de datos y observación directa, contrastando el conocimiento operativo con los números.
Adaptamos cada diagnóstico al objetivo del análisis y a las características de la operación.
Damos especial importancia a los datos disponibles y al conocimiento de las personas que trabajan directamente con los procesos. Las entrevistas permiten comprender el contexto detrás de los indicadores y los datos ayudan a contrastar percepciones y aportar una base objetiva.
Principales hallazgos, un contraste entre percepción y datos, y una hoja de ruta priorizada con quick wins y siguientes pasos.
El contenido final depende del alcance y del objetivo del diagnóstico, pero puede incluir:
Actuaciones de aplicación inmediata cuando se identifican oportunidades claras y de baja complejidad.
Ordenación de oportunidades según impacto, viabilidad y esfuerzo requerido.
Líneas de actuación y siguientes pasos derivados de la priorización realizada.
Más información y criterio para decidir con confianza qué mantener, qué mejorar y dónde actuar.
Una visión independiente y fundamentada de la operación que permita confirmar, cuestionar o complementar la información disponible y tomar decisiones con mayor criterio.
Desde un diagnóstico global de planta hasta un análisis focalizado de cuellos de botella, capacidad, o métodos y tiempos.
Diagnóstico digital
Antes de decidir qué automatizar o dónde aplicar IA, es necesario comprender cómo funcionan hoy realmente los procesos y la información.
La transformación digital no consiste únicamente en incorporar nuevas herramientas. Antes de decidir qué automatizar, qué integrar o dónde aplicar inteligencia artificial, es necesario comprender cómo funcionan actualmente los procesos, cómo se genera y circula la información y qué capacidades digitales existen.
El diagnóstico permite conocer el nivel de digitalización de una operación, contrastar su situación actual, identificar oportunidades de evolución y valorar hasta qué punto determinadas actividades, procesos o flujos de información tienen potencial para ser mejorados mediante tecnología.
Analizamos tanto las capacidades existentes como las limitaciones y dependencias que pueden condicionar futuras iniciativas digitales.
Cuando necesitas conocer tu nivel real de digitalización antes de invertir en automatización, integración o IA.
Analizamos procesos, sistemas y flujos de datos para convertir una ambición digital genérica en una evaluación concreta de capacidades y prioridades.
Analizamos procesos, sistemas, datos y flujos de información para evaluar cómo se está utilizando actualmente la tecnología y qué posibilidades de evolución existen.
Estudiamos diferentes dimensiones de la digitalización: cómo se registra la información, cómo se transmite, cómo se controla la operación, qué visibilidad existe, qué sistemas están conectados y qué actividades presentan potencial de automatización o aplicación de capacidades más avanzadas.
Para cada oportunidad no valoramos únicamente su interés tecnológico. Analizamos también el valor potencial, la dificultad de ejecución, las dependencias existentes y el nivel de preparación necesario para poder abordarla.
Mapeamos cómo se registra, comparte y controla la información hoy, y evaluamos la viabilidad de cada oportunidad para evolucionarla.
Adaptamos el diagnóstico a los procesos, sistemas y objetivos de cada organización.
Damos especial importancia a las entrevistas con las personas implicadas en la operación, la revisión de las herramientas existentes y el análisis de cómo se genera, registra, transmite, controla y utiliza la información.
Qué información existe, cómo se genera, cómo se registra y qué grado de estructuración presenta.
Cómo circulan los datos entre personas, departamentos, archivos, aplicaciones y sistemas.
Qué mecanismos existen para controlar los procesos y conocer su funcionamiento.
Indicadores, reporting, dashboards, alertas y otras ayudas para utilizar la información.
Grado de conexión entre datos, procesos, aplicaciones y sistemas.
Potencial para reducir intervención manual en tareas, cálculos, comunicaciones o flujos.
Posibilidades de incorporar capacidades avanzadas cuando existen las condiciones necesarias.
Dificultad de ejecución, impacto potencial, requisitos y pasos previos de cada iniciativa.
Un mapa de la situación digital actual, oportunidades priorizadas y un Plan de Transformación Digital por fases.
El resultado del diagnóstico permite visualizar dónde está la organización, qué potencial existe y qué recorrido tiene sentido realizar. Dependiendo del alcance, puede incluir:
Identificación de posibilidades de evolución y del valor potencial que puede aportar cada una.
Clasificación según impacto, dificultad, viabilidad, dependencias y nivel de preparación requerido.
Definición de fases e iniciativas para evolucionar progresivamente desde la situación actual hacia mayores capacidades digitales.
Una visión objetiva del nivel de digitalización de la operación y de hasta dónde puede evolucionar razonablemente.
Una visión objetiva del grado de digitalización de la operación y de hasta dónde puede evolucionar de forma razonable.
Desde una evaluación del nivel de digitalización hasta un Plan de Transformación Digital completo.
Soluciones digitales
Muchas operaciones siguen funcionando con hojas de cálculo, archivos desconectados y tareas manuales que las soluciones comerciales no acaban de cubrir.
Muchas organizaciones gestionan una parte importante de su operación mediante hojas de cálculo, archivos independientes, correos, tareas manuales y herramientas que no están suficientemente conectadas entre sí.
Las hojas de cálculo son herramientas flexibles y útiles, pero determinados procesos pueden crecer hasta requerir múltiples archivos, actualizaciones manuales, consolidaciones de información, controles repetitivos o una elevada dependencia de determinadas personas.
En otros casos existen soluciones comerciales, pero obligan a modificar innecesariamente la forma de trabajar, incorporan funcionalidades que no se necesitan o no se adaptan suficientemente a las particularidades del proceso.
También puede existir una necesidad concreta de mejorar la visualización de información, automatizar tareas, conectar diferentes fuentes de datos o incorporar nuevas capacidades digitales.
Cuando las hojas de cálculo, las actualizaciones manuales o las herramientas desconectadas consumen tiempo que podría dedicarse a tareas de más valor.
Diseñamos soluciones digitales adaptadas al proceso —y no al revés— automatizando y conectando aquello que realmente aporta valor.
Diseñamos y desarrollamos soluciones digitales adaptadas al proceso y a las necesidades de sus usuarios.
Partimos de cómo funciona realmente la operación y analizamos qué tareas pueden simplificarse, qué información puede integrarse y qué partes del proceso pueden automatizarse.
Una solución puede centralizar información, automatizar cálculos y actualizaciones, conectar distintas fuentes de datos, estructurar registros y controles, generar indicadores automáticamente o incorporar capacidades de inteligencia artificial cuando aportan valor.
Partimos de cómo trabaja realmente el equipo, y después definimos, diseñamos, integramos, automatizamos e implantamos la herramienta paso a paso.
Partimos de la operación, no de una tecnología predeterminada.
Entendemos junto con los usuarios cómo trabajan actualmente, qué información utilizan, qué tareas realizan, qué decisiones necesitan tomar y qué limitaciones encuentran en las herramientas existentes.
Concretamos qué debe resolver la solución, quién va a utilizarla, qué información necesita y qué restricciones existen.
Diseñamos la herramienta respetando la lógica de trabajo que aporta valor, evitando adaptar innecesariamente el proceso a una solución estándar.
Conectamos y estructuramos datos, archivos o sistemas para reducir duplicidades, consolidaciones y transferencias manuales.
Reducimos tareas repetitivas, cálculos, actualizaciones o movimientos de información que no requieren intervención manual.
Transformamos los datos en indicadores, paneles interactivos, alertas y herramientas que facilitan el seguimiento y la toma de decisiones.
Probamos la solución con los usuarios, incorporamos ajustes y la integramos progresivamente en la operativa.
Desde una única aplicación interna hasta un conjunto completo de paneles, automatizaciones e integraciones conectadas.
El resultado depende de la naturaleza y del alcance del proyecto. La solución puede cubrir una necesidad muy concreta o integrar diferentes elementos dentro de una misma herramienta.
Definición de qué trabajo queremos simplificar, para quién y qué debe aportar la herramienta.
Diseño, desarrollo, integración y validación de una herramienta adaptada al proceso.
Incorporación a la operativa y acompañamiento para que la solución funcione en su contexto real.
Una herramienta funcional y proporcionada, adaptada a la forma real de trabajar de la organización.
Una solución digital adaptada a una necesidad concreta y diseñada para integrarse en la realidad de la operación.
Desde una aplicación interna que sustituye hojas de cálculo hasta paneles interactivos y funcionalidades basadas en IA.
Mejora operativa
A veces la necesidad ya está clara: el reto es convertirla en una mejora concreta e implantada.
Hay situaciones en las que la organización ya conoce el proceso o área sobre el que quiere actuar y necesita transformar esa necesidad en una mejora concreta.
Puede tratarse de problemas de productividad, tiempos elevados, cuellos de botella, variabilidad, falta de estandarización, cargas de trabajo desequilibradas, errores recurrentes, dificultades de coordinación o procesos que han evolucionado sin una revisión estructurada.
También puede existir simplemente una oportunidad para simplificar una forma de trabajar, aumentar capacidad, mejorar el flujo o establecer una manera más robusta de gestionar la operación, aunque no exista un problema crítico.
Cuando existe un proceso concreto que mejorar y las oportunidades necesitan convertirse en cambios reales e implantados.
Diseñamos e implantamos mejoras adaptadas al proceso, a sus objetivos y a las personas que trabajan en él.
Diseñamos e implantamos mejoras adaptadas al proceso, a sus objetivos y a las personas que trabajan en él.
Partimos de la situación existente y de la mejora que se quiere conseguir. Analizamos las causas y condicionantes relevantes, definimos alternativas y desarrollamos junto con la organización una nueva forma de operar.
Dependiendo de la necesidad, la intervención puede actuar sobre métodos de trabajo, tiempos y secuencias, distribución de cargas y recursos, flujos de materiales o información, planificación, estándares operativos, indicadores, rutinas de gestión o herramientas digitales cuando complementan la mejora.
Un ciclo práctico —analizar, diseñar, probar, implantar, medir y consolidar— con un alcance ajustado al tamaño de la mejora.
Trabajamos directamente sobre el proceso y con las personas que participan en él.
Damos especial importancia a comprender cómo se ejecuta realmente el trabajo, contrastarlo con datos y diseñar las mejoras con quienes conocen la operación.
Profundizamos en el proceso concreto, sus datos, métodos, tiempos, cargas, restricciones y forma actual de trabajar.
Planteamos alternativas y valoramos su impacto, viabilidad y esfuerzo de implantación.
Cuando resulta adecuado, utilizamos pruebas, pilotos o implantaciones progresivas para validar la nueva forma de trabajar.
Acompañamos la incorporación de los cambios y ajustamos estándares, herramientas, organización o sistemas de gestión cuando es necesario.
Definimos indicadores que permitan seguir la evolución y comparar el resultado con la situación de partida.
Estructuramos estándares, indicadores y mecanismos de seguimiento para ayudar a mantener la mejora después del proyecto.
Un análisis detallado del proceso, un nuevo método de trabajo y los estándares e indicadores para mantenerlo.
El resultado depende de cada iniciativa, pero puede incluir:
Definición de la mejora, la nueva forma de trabajar y los cambios necesarios.
Puesta en práctica, pruebas, ajustes y acompañamiento durante la transición.
Indicadores, estándares y mecanismos de seguimiento que ayuden a mantener la mejora.
Una mejora concreta, implantada y medible sobre la forma de operar.
Una mejora concreta sobre la operación, diseñada para resolver una necesidad real y poder mantenerse después de la intervención.
Desde un único quick win hasta una iniciativa completa de productividad o estandarización.
Ejemplos ilustrativos del tipo de trabajo que realizamos. Se sustituirán por casos reales en cuanto estén disponibles.
Planta de fabricación
Herramienta de IA a medida
Mejora continua
Mapeo de procesos y sistemas
Cuéntenos brevemente qué está construyendo — normalmente respondemos en un día laborable.
Qué está pasando, dónde ocurre y qué impacto tiene en la operación.
Te diremos con claridad si podemos ayudarte y qué tipo de intervención tendría sentido.
Si existe encaje, planteamos una primera conversación y concretamos alcance y objetivos.
Con sede en Madrid, trabajamos con clientes de toda Europa.
Misión y visión
Misión
Mejoramos productividad, procesos y toma de decisiones combinando conocimiento operativo, mejora continua y tecnología. Diseñamos soluciones proporcionadas a cada problema y acompañamos su implantación cuando aporta valor.
Visión
Queremos construir una consultora reconocida por su rigor, cercanía y capacidad para conectar operaciones y tecnología, ofreciendo el mismo nivel de calidad y criterio a organizaciones de España y Latinoamérica.
Trabaja con nosotros
Queremos construir un equipo con perfiles complementarios en operaciones, mejora continua, tecnología y desarrollo de negocio.
Nos interesan personas con criterio, curiosidad y capacidad para combinar análisis con ejecución. Personas cómodas trabajando con clientes, datos, procesos y herramientas digitales.